Abriendo caminos: La visita del Frente Amplio a La Habana

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¿Qué representa y qué importancia tiene este contacto inicial de voceros del movimiento democrático, realizado con autorización del Gobierno Nacional, para el avance y el fortalecimiento del proceso de negociación en curso?

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Gabriel Becerra Y.

En el marco de los objetivos consignados en la declaración política del primer encuentro del Frente Amplio por la Paz, la Democracia y la Justicia Social, que señala el “respaldo a la solución política, a los procesos de diálogo en curso y los que faltan por instalarse”, así como “la necesidad urgente de un cese bilateral del fuego”, se realizó en La Habana, el pasado 9 de febrero, una primera reunión entre voceros de organizaciones sociales y políticas y la delegación de paz de la FARC–EP.

¿Qué representa y qué importancia tiene este contacto inicial de voceros del movimiento democrático, realizado con autorización del Gobierno Nacional, para el avance y el fortalecimiento del proceso de negociación en curso? En una respuesta inicial vale la pena resaltar, por lo menos, los siguientes significados:

—En medio del interés gubernamental por mantener el proceso de diálogo lo más alejado posible de las fuerzas vivas de la sociedad, esta primera delegación comienza a abrir puertas para que, como debe ser, otros sectores sociales, empresariales, religiosos, políticos, regionales, puedan participar de forma más directa en la discusión del que representa el principal problema de la vida nacional. Se necesita que no solo la delegación de la guerrilla, sino también la del gobierno, expliquen de primera mano las realidades del proceso. Y estas a su vez, de manera organizada y con el tiempo suficiente, escuchen opiniones representativas de la sociedad que pueden ser muy útiles para construir y mejorar el tan esperado pacto para una paz estable y duradera.

—En segundo lugar, la visita del Frente Amplio sirvió para constatar la voluntad de la guerrilla de las FARC-EP con el proceso de paz y, en particular, con la decisión de la tregua unilateral indefinida. De primera mano los voceros de la delegación guerrillera dieron a conocer la importancia de lo logrado hasta el momento, el trabajo y los objetivos de las dos subcomisiones, de género y técnica, que paralelamente vienen avanzando, así como los resultados de la comisión de esclarecimiento histórico.

Fueron claros y directos al hablar de las limitaciones y de los riesgos que subsisten, de las agresiones permanentes a la tregua unilateral por parte de las FFAA, entre otras observaciones bastantes útiles para analizar a mayor profundidad la importancia de los pasos que actualmente se vienen dando para superar un conflicto de más de cinco décadas, que desde el poder mediático es presentado de manera maniquea y superficial, en coherencia con los intereses que representan.

—Finalmente, la delegación del Frente Amplio logró el objetivo más importante de la visita, después de resaltar y exponer los efectos positivos que ha tenido en múltiples campos la decisión adoptada en el mes de diciembre de forma unilateral por la guerrilla, sobre todo en la vida diaria de las comunidades que habitan zonas agrarias en las que cotidianamente se presentan enfrentamientos militares: La respuesta de la delegación de las FARC-EP en su comunicado oficial del día 10 de febrero fue mantener el cese unilateral e indefinido.

Estas tres enseñanzas de la visita a La Habana se complementan con otros anuncios consignados en el comunicado oficial del Frente Amplio, muy especialmente la decisión de reunirse lo más pronto posible con el presidente Juan Manuel Santos y darle a conocer en detalle la labor de la veeduría, solicitarle que adopte las medidas necesarias para respetar el cese unilateral, favorecer el desescalamiento del conflicto, y la importancia de que se acuerde entre las partes lo más pronto posible un cese bilateral definitivo.

Para el Frente Amplio no hay ninguna duda: Hay que parar la guerra ya, para avanzar en las negociaciones con todas las guerrillas y construir la paz. Esa debe ser una de las consignas centrales de la gran movilización del 9 de abril próximo.